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Interés compuesto: qué es, cómo funciona y ejemplos reales

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Llevo un tiempo invirtiendo en fondos indexados y ETFs, y lo que más me costó entender al principio no era la mecánica de cómo funcionan los fondos, sino el concepto que está detrás de por qué merece la pena mantenerlos a largo plazo sin tocarlos: el interés compuesto.

Cuando lo entendí de verdad, con números reales, cambió bastante cómo pienso en el ahorro. Así que voy a explicarlo como me lo explicaron a mí, con ejemplos concretos.

La diferencia entre interés simple y compuesto

Con interés simple ganas siempre lo mismo sobre tu capital inicial. Inviertes 1.000 euros al 6% anual y cada año ganas 60 euros. Sin más.

Con interés compuesto, los intereses que generas se suman al capital y el año siguiente generan intereses ellos también. Es decir, el primer año ganas 60 euros. El segundo año ganas intereses sobre 1.060 euros, no sobre 1.000. El tercero sobre 1.123. Y así sucesivamente.

Al principio la diferencia es pequeña. Con los años se vuelve enorme.

AñoInterés simple (6%)Interés compuesto (6%)Diferencia
11.060 €1.060 €0 €
51.300 €1.338 €+38 €
101.600 €1.791 €+191 €
202.200 €3.207 €+1.007 €
302.800 €5.743 €+2.943 €

A 30 años, los 1.000 euros iniciales se convierten en casi 5.750 euros solo por el efecto del interés compuesto. Sin aportar nada más. Solo dejando el dinero quieto.

Por qué los fondos indexados y los ETFs son el vehículo ideal

Lo que hace que el interés compuesto funcione de verdad en la inversión es la reinversión de los beneficios. En un fondo indexado de acumulación (que es lo que yo uso), los dividendos no se reparten: se reinvierten automáticamente en el propio fondo. Eso activa el compuesto sin que tengas que hacer nada.

Con un ETF de distribución, en cambio, te pagan los dividendos en efectivo. Si no los reinviertes tú manualmente, el efecto compuesto se rompe. Por eso para largo plazo la mayoría de gente que invierte en indexados prefiere fondos de acumulación.

El ejemplo que más me impactó: empezar 10 años antes

Esto es lo que de verdad me hizo entender que el tiempo importa más que el importe. Compara dos personas aportando 150 euros al mes a un fondo indexado con un 7% de rentabilidad media anual:

Empieza a los 25Empieza a los 35
Años invirtiendo (hasta los 65)40 años30 años
Total aportado72.000 €54.000 €
Valor final estimado~400.000 €~182.000 €
Diferencia+18.000 € aportados+218.000 € de resultado

El que empieza antes aporta 18.000 euros más en total, pero acaba con más del doble. Esos 10 años de diferencia valen 218.000 euros. Eso es el interés compuesto funcionando durante más tiempo.

Aportaciones periódicas: la clave que multiplica el efecto

Una cosa que aprendí al informarme sobre indexados es que no hace falta tener mucho capital inicial. Lo que realmente mueve la aguja son las aportaciones mensuales constantes. Con 200 euros al mes durante 25 años al 6% de rentabilidad media:

  • Total aportado: 60.000 €
  • Valor final estimado: ~138.000 €
  • Intereses generados: más de 78.000 € — más de lo que aportaste

Pruébalo tú mismo con nuestra calculadora de interés compuesto. Cambia los años y la aportación mensual y verás cómo el tiempo lo cambia todo.

Lo que hay que tener claro antes de invertir

El 7% de rentabilidad media anual que se usa como referencia en los fondos indexados globales es una media histórica a largo plazo. Hay años que sube un 20% y años que baja un 30%. La clave es no vender en los años malos, porque si vendes en rojo rompes el compuesto justo cuando más lo necesitas.

Lo que yo hago, y lo que recomiendan casi todos los que llevan años en esto, es no mirar la cartera más de una vez al mes y seguir aportando igual independientemente de si el mercado sube o baja. Eso es todo.

¿Cuánto crecerá tu dinero?

Introduce tu aportación mensual, los años que planeas mantenerla y la rentabilidad esperada. Los números hablan solos.

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